Muchas personas en la iglesia viven la inteligencia artificial con una mezcla de entusiasmo y desconfianza. Algunos la usan a diario sin pensarlo mucho. Otros la evitan porque les parece peligrosa o ajena a la fe. Este artículo propone un camino intermedio: usarla con criterio, es decir, con preguntas claras que nacen de la Biblia y que se pueden aplicar en la vida diaria.

Para que sea fácil distinguir, marco cada parte: lo que dicen las fuentes oficiales adventistas, lo que dicen documentos de entidades de la Iglesia que no son una declaración votada por la Asociación General, y lo que es mi reflexión personal.

Primero: qué es (y qué no es) una herramienta de IA

Los asistentes de IA que usamos para escribir, resumir o responder preguntas generan texto a partir de patrones aprendidos de enormes cantidades de datos. Por eso pueden redactar con fluidez y, al mismo tiempo, equivocarse con total seguridad: inventar una cita, mezclar datos o atribuir a alguien algo que nunca dijo.

Esta idea tiene una consecuencia práctica: si la herramienta no es moralmente responsable, la responsabilidad recae en quien la usa. No podemos decir «lo escribió la IA» para excusar un error, una falta de respeto o una enseñanza equivocada.

Lo que la Iglesia sostiene oficialmente (y lo que no)

Las 28 Creencias Fundamentales no mencionan la inteligencia artificial. Pero varias de ellas ofrecen principios que cualquier miembro puede aplicar a una tecnología nueva. A continuación resumo, con mis palabras, las que considero más relevantes.

Lo que no encontré es una declaración votada por la Asociación General dedicada específicamente a la IA. Si se publica una, actualizaré este artículo y la citaré.

Cinco preguntas antes de usar IA

1. ¿Es verdad?

El noveno mandamiento nos pide no dar falso testimonio (Éxodo 20:16) y Pablo nos invita a pensar en «todo lo que es verdadero» (Filipenses 4:8). En la práctica: verifica toda cita bíblica, dato, fecha y nombre que te dé una IA antes de compartirlo. Si no puedes comprobarlo, no lo publiques. «Examinadlo todo; retened lo bueno» (1 Tesalonicenses 5:21).

2. ¿Respeta la dignidad de las personas?

Si cada persona fue creada a imagen de Dios (Génesis 1:27), no deberíamos usar la IA para burlarnos de alguien, manipular sus emociones ni crear imágenes o audios de una persona real sin su permiso. Tampoco para compartir su información privada.

3. ¿Es buena mayordomía?

La IA puede ahorrar horas de trabajo repetitivo. La pregunta de mayordomía es: ¿qué hago con ese tiempo? Si lo uso para estar más presente con mi familia, estudiar mejor o servir a otros, la herramienta está cumpliendo un buen propósito. Mayordomía también incluye el dinero que pago por suscripciones y los datos que entrego.

4. ¿Deja espacio para el descanso?

Las herramientas digitales nunca descansan, y es fácil que nos arrastren a su ritmo. El sábado nos recuerda que el descanso es un regalo de Dios, hecho para el ser humano (Éxodo 20:8-11; Marcos 2:27). En mi caso, eso significa poner límites claros al trabajo con pantallas y no dejar que la productividad ocupe el lugar de la adoración y la familia.

5. ¿Fortalece o reemplaza las relaciones?

La fe se vive en comunidad (Hebreos 10:24-25). Una IA puede ayudarte a preparar un mensaje de ánimo, pero no puede visitar a un enfermo, orar con alguien ni acompañar un duelo. Úsala para liberar tiempo para las personas, no para reemplazarlas.

Usos que me parecen sanos y usos que evito

Una práctica sencilla para empezar esta semana

  1. Elige una sola tarea repetitiva de tu semana (por ejemplo, ordenar los anuncios de la iglesia o planificar el menú familiar).
  2. Antes de abrir la herramienta, escribe en una frase qué quieres lograr y qué datos no vas a compartir.
  3. Usa la IA para un primer borrador y revísalo con las cinco preguntas de este artículo.
  4. Al final de la semana, evalúa: ¿me ahorró tiempo?, ¿en qué lo usé?, ¿hubo algo que tuve que corregir?

Si quieres profundizar en usos concretos, sigue con cómo usar IA para preparar un sermón o una lección o con qué información de la iglesia no conviene pegar en un chat de IA.